sábado, enero 16, 2010

La crisis de la edad media

"Con el tiempo, todo se hace más sencillo."  Esta semana he tenido ese sentimiento de que la vida es menos difícil a medida que pasan los años. No porque ya no haya momentos que duelen, o porque uno no tenga que asumir las consecuencias de las decisiones estúpidas, sino simplemente porque adquiere uno esa extraña capacidad de ver todo con perspectiva.


Hoy en la tarde, pensaba en esos momentos que por muchos años me avergonzaron. Los actos más estúpidos que alguna vez hice y lo que vino después. Y puedo hoy honestamente decir que eso ya no importa. Nada de esas cosas realmente definió mi vida, porque lo bueno y lo malo pasaron, y siempre pude cambiar cuando quise hacerlo. Y hoy puedo cambiar lo que quiera si decido hacerlo. El cambio se hizo muy importante en mi vida y noté que con los años, dejé de tomar fotografías. Ya no tengo esa necesidad de detener los momentos felices y querer guardarlos. No me hace falta, se que esos también pasan.

Hoy soy menos impaciente, noto que a veces lo mejor es no hacer nada porque de alguna forma el tiempo soluciona todo. Y a veces solo se necesita tiempo para entender y aprender lo que hace falta para resolver los problemas. Puedo tomarme un año para cambiar lo que quiera, y puedo cambiar mi vida completamente en un año. Ya no necesito hacerlo en una semana.


Y esa sensación de que si la persona que quiero se va entonces me voy a morir ya no está. No porque haya perdido la capacidad de enamorarme perdidamente (creo que jamás voy a perder eso), sino porque hoy se que al final del día estoy sola. Y cada uno de ellos está solo también. Y sé que eso no solo no es malo, es algo realmente bueno. Mi vida es mía, mi futuro es mío, y eso no cambia aún si decido que quiero estar con la misma persona por el resto de mi vida.

También se que los que se van, algún día regresan, y finalmente todo encaja. Este juego de la vida es largo y complicado. Pero las reglas no cambian. Al final todo encaja, perfectamente. Tiene uno la oportunidad de rehacerlo todo una y otra vez (conveniente eso de creer en la reencarnación y recordar esas muchas vidas en las que los que quiero han estado).

Siento que apenas veo la punta del iceberg, apenas estoy empezando a ver pequeñas luces de esa sabiduría que llega con los años, pero me alegra notarlo y apreciarlo. Espero con ansia los 34 años que siguen en esta vida.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario