jueves, noviembre 20, 2014

Te quiero porque me odias

Esta mañana en TV pasaron un comercial de una serie nueva, Seflie, y le chica dice, "I love my haters. They make me famous!"

Me hizo gracia, porque recordé que hace muchos años, cuando me gradué de pregrado, mi papá se molestó mucho conmigo por pensar algo así. 

La historia es simple, mi tesis de pregrado, en vez de tener la usual dedicatoria en que se agradece a la familia, los amigos y dios por todo lo recibido y que ha permitido que uno se gradué, etc..., pues tenía una dedicatoria que parecía escrita por mi. (No era de extrañarse, dado que yo escribí toda la tesis.)

Esencialmente, dedique mi tesis a las personas que no creen en mi, porque gracias a ellos he hecho todo lo que me he propuesto. Mi papá, como suelen ser los padres, opina que todo lo que yo hago es perfecto. Por eso estaba muy ofendido, él por obvias razones no estaba incluido en mi dedicatoria. 

El porque dedique mi tesis así, se explica en que yo estudié por 13 larguísimos años en un colegio femenino de monjas. Nadie me lo cree, pero si. Era por supuesto, el bicho mutante del colegio que jamás logró encajar. No que me importe, realmente. Eso es parte de porque hoy soy quien soy (y porque no tengo ni una sola amiga mujer católica). 

Pero en el último año, cuando empiezan a hacer las actividades de orientación profesional propias de estos colegios, fue particularmente difícil para mi. En los test esos de que trabajo puedes hacer, siempre me salía que no tenía un trade dominante y la vieja después de hacer el test como cinco  veces y hacerme entrevistas otro tanto me dijo que yo sería para lo que yo quisiera (dado que el manual de funciones le impedía decirme que no servía para nada, aunque era lo que ella realmente pensaba).

Luego en una de esas actividades de grupo, preguntan que opciones de universidades y carreras está todo el mundo aplicando. Yo digo, Uniandes, Ingeniería electrica.  Ok, que otras opciones. Ninguna, yo voy a entrar a los Andes a estudiar ingeniería electrica. Me toco un discurso bastante largo del riesgo que algo como eso implicaba, que tal que no pudiera entrar, que tal que no lograra entrar en esa carrera. Después de mucho rato, le digo a la vieja, pues si no paso, hago algo 6 meses y vuelvo a aplicar después. 

Con infinita frustración por mi "actitud insoportable" me confiesa que la verdadera razón era que estaba preocupada por mi. Porque ella se había inscrito a Electrónica en la Javeriana y había tenido que retirarse al segundo semestre porque la carga era mucha y el tener que abandonarlo fue una frustración muy grande. Esta brillante profesora era por supuesto exalumna de mi maravilloso colegio. Con mi actitud insoportable que hasta el sol de hoy me caracteriza*, solo le contesté, que usted no haya podido, no quiere decir que yo no voy a poder.  Mi tesis de pregrado, con mucho cariño, estaba dedicada a esta mediocre mujer que intentó convencerme a los 17 años de que yo no iba a ser capaz de ser ingeniera. 

Por supuesto, me presenté a los Andes, pasé en Eléctrica y por todo el ciclo básico tuve promedio arriba de 4.5. Luego descubrí la participación estudiantil y otras actividades varias y terminé graduandome con un promedio no tan alto y un poco obligada por mi papa que se negó a seguirme pagando semestres**. Pero no he dejado de estudiar ingeniería desde entonces. Van dos maestrías y ahora estoy haciendo una especialización. En todas, notas por encima de 4.5 siempre. Ya escogí el Doctorado que planeo empezar el siguiente año. 

Esta pobre mujer debe seguir dando clases de álgebra de bachillerato. Así es la vida.


* y de la que por cierto, me siento muy orgullosa. 

**Mi papá jamás entendió lo importante que es que un ingeniero hable latín. Jajaja, si, hice 2 años de latín y a mucho honor, puedo traducir San Agustín del latín. No me ha servido para nada en la vida, pero me pasé fantástico esos dos años. 

Esto es lo mismo, pero dicho por otros...

lunes, noviembre 10, 2014

Me gustas

Eres lo que menos me conviene 
lo que tanto me apetece 
lo que más me da la gana. 
Eres lo que siempre me repito 
aquello por lo que brindo 
la más lista, la más guapa. 
Eres lo que no dicen las cartas 
lo que puedo echar en falta 
lo que no quiero perderme. 
Eres más de lo que se adivina 
una mecha encendida 
un peligro inminente. 

Me gustas porque me asustas 
porque no tienes remedio. 
Me gustas porque eres bruja 
porque interpretas los sueños. 
Me gustas porque me tientas 
por llevarme a tu terreno. 
Me gustas porque te peinas 
con la ralla en el medio. 

Eres lo que menos me conviene 
lo que tanto me apetece 
lo que más me da la gana. 
Eres lo que siempre me repito 
aquello por lo que brindo 
la más lista, la más guapa. 
Eres lo que no dicen las cartas 
lo que puedo echar en falta 
lo que no quiero perderme. 
Eres más de lo que se adivina 
una mecha encendida 
un peligro inminente. 

Me gustas porque me asustas 
porque no tienes remedio. 
Me gustas porque eres bruja 
porque interpretas los sueños. 
Me gustas porque me tientas 
por llevarme a tu terreno. 
Me gustas porque te peinas 
con la ralla en el medio. 

Eres lo que no dicen las cartas 
lo que puedo echar en falta 
lo que no quiero perderme. 
Eres más de lo que se adivina 
una mecha encendida 
un peligro inminente. 

Me gustas porque me matas 
me gusta porque disparas 
siempre con bala de plata. 
Me gustas porque me matas 
me gusta porque disparas... 
Me gusta como te llamas.

Esta es una canción de Tony Zenet, aquí para que la oigan.. es una maravilla...


domingo, septiembre 28, 2014

Me pasa la edad que tengo

Cuando tengo mucho que decir, lo más probable es que no diga nada. Es casi un hábito que tengo desde la niñez, que cuando las cosas son complejas quiero pasarme el tiempo pensando en ello antes de empezar a hablarlo. Ahora estoy en un periodo un poco así. Y cuando me preguntan qué me pasa, solo puedo contestar que me pasa la edad que tengo: estoy en plena crisis de la edad media.

Es un sentimiento muy similar al que tenia en la adolescencia, en que cuestiono todo lo que hago, todo lo que digo y todo lo que la sociedad espera de mi. Ya no con esa rebeldía ciega de la adolescencia de pelear con todos, pero si con esa misma mirada critica de querer sacudirme un montón de expectativas de otros que me están estorbando. Mi rebeldía no va en contra de otros, sino en contra de mi misma, de cuestionarme a mi. No quiero cambiar a otros, no me interesa ni siquiera cuestionar normas sociales o a otras personas, pero si me cuestiono a mi todo el tiempo y eso me hace mas callada y pensativa que siempre.

Me cuestiono el papel que tienen otros en mi vida. Siento que debo realmente separarme de otros, no como aislarme, sino como no depender emocionalmente de otras personas. Siento que debo hacerme cargo de lo que siento y de estar bien, y que no puedo transferir la responsabilidad de mi bienestar a otros. Siento que debo dejar de ser tan exigente conmigo misma y tomar mas tiempo para las cosas simples y dulces, como el olor del café, ver niños correr, sentir lo que siento.

Es como si esta nueva adolescencia me estuviera convirtiendo en un adulto responsable, finalmente. Responsable de mi. ¿Esto tiene sentido?


domingo, septiembre 21, 2014

7 cups of tea

Hace unas semanas, un amigo me aconsejó considerar el hacer cosas por otras personas aún si no lo entendía, solo porque era una forma de lograr evitar un conflicto. Si uno sabe que a alguien le molesta algo, aun sin que tenga sentido para uno, el solo respetar eso sin juzgarlo es una forma de ser considerado con la otra persona. Lo hablábamos en el contexto de que aveces esas cosas que se usan para manejar las relaciones de pareja o personales cercanas pueden tener una aplicación en las relaciones de trabajo.

Debo decir que ese pensamiento se quedó rondando en mi cabeza y empecé a buscar más sobre el tema: cómo lograr no juzgar a otros y aceptar aquello que les importa sin hacer juicios. En mi búsqueda me encontré este site "7 cups of tea" y una aplicación de mobil que se llama Kindly.

 www.7cupsoftea.com
El sitio, conecta personas que no se conocen, en que una es el "active listener" y la otra persona solo viene a hablar. Los active listeners reciben un breve entrenamiento de como escuchar sin juzgar y ayudar a las otras personas a encontrar lo que sienten o manejar sus experiencias, sin dar consejos ni opinar. Kindly is similar, pero funciona con conversaciones cortas.

Ya llevo varias semanas siendo un active listener y he encontrado esta experiencia tan pero tan gratificante, que sinceramente les recomiendo chequear el sitio y el concepto.

 http://www.7cupsoftea.com/Creo que hasta el momento lo más retador, y a la vez lo mas interesante, ha sido el escuchar a personas manejar situaciones realmente complejas y no hacer juicios sobre lo que deben hacer. Entender que el contexto de cada persona es completamente distinto al mío y por ello, lo que yo haría no necesariamente aplica para ellos. Entender que como las personas reaccionan en cada situación es completamente distinto porque son personas distintas a mi, con un pasado distinto, pero igualmente complejo y válido. Lograr genuinamente aceptar al otro, sin juzgar su reacción.

Ayuda también a poner la propia vida en perspectiva. Mi problema de hoy parece una bobería al lado de lo que otras personas enfrentan. Y lo mejor, aún en esas situaciones realmente complejas, las personas sonríen y tratan de conectarse con un desconocido que les recuerda que no están solos en el mundo. Y me recuerdan a mi que soy parte del mundo, y que estoy conectada a todos ellos.

Yo siempre he confiado en la bondad de los desconocidos, es una característica un poco infantil de mi personalidad, pero que mantengo con orgullo. Creo que la mayoría de las personas son buenas y hacen lo correcto en las situaciones que enfrentan cada día. Y creo que estos sitios, y estos experimentos sociales, son una prueba de ello. Miles de personas se conectan solo para estar ahí para otros que puedan requerirlo, sin ningún propósito, sin ninguna ganancia. Solo conectarse un poquito con el resto de la humanidad y aprender de ellos lo que se puede.

domingo, agosto 10, 2014

viernes, agosto 08, 2014

El tercer mundo en los huesos

Yo escribo porque me ayuda a pensar, a terminar de articular las ideas, notar donde faltan argumentos. Por eso escribo para mi, no para otros, desde hace muchos años. Este post es uno de esos, que escribo para mi, para tratar de entender algo pero que publico por si a alguien más le interesa o le sucede lo que a mi.

Yo soy colombiana, he vivido prácticamente toda mi vida en Colombia. Crecí en una familia que para este contexto es muy liberal, estudié en un colegio femenino de monjas que para este contexto es bastante liberal y luego fui a una universidad bastante liberal donde me especialicé en una carrera tradicionalmente masculina. Me he pasado la vida leyendo y estudiando, que es mi pasión declarada, y hago mi mayor esfuerzo por cuestionarme constantemente, en un intento de ser genuinamente liberal.

Por lo anterior, se podrán imaginar que soy muy crítica con la cultura y las costumbres colombianas, a las que me refiero como "la colombianidad". Confieso, con total franqueza, que ser colombiana me duele y me entristece mucho más de lo que pueden imaginar.



Cuando una persona nace pobre, es en realidad muy difícil que deje de ser pobre. Por que esa misma pobreza limita su posibilidad de pensar de una forma diferente a la que pensaron sus padres. Alguien que es pobre, tiene en su mente el ser pobre clavado en el alma y aún cuando consigue dinero jamás deja de ser pobre. Se ve en múltiples casos, en las personas que triunfan como deportistas, que se ganan la lotería, etc. El tener dinero de pronto no cambia su visión del mundo, su sensación de carencia constante, no cambia la pobreza. Rápidamente pierden su dinero y regresan a la pobreza, donde posiblemente, se sienten más cómodos.

Ser colombiano hace que uno tenga el ser tercermundista metido en el alma. No importa que tanto se viaje, se estudie, se lea, esa pobreza está en el alma para siempre. Y se nota en cada cosa que uno hace porque por ejemplo, para cualquier colombiano es perfectamente normal tener la expectativa de que cuando un policía lo para a uno es para sacarle plata, o que es normal que en los contratos al estado todo el mundo duplica la cotización a ver que ventaja saca, y que su alguien da papaya, pues uno aprovecha porque el vivo vive del bobo. Para nosotros es normal que los pueblos en el pacífico no tengan acueductos y los profesores de los colegios públicos sean los peores de todos. Por eso los hijos de los que pueden van a colegios privados, y listo. Así que sobrelleva la colombianidad todos los días.

Cuando uno racionaliza cosas simples, como que en realidad es muy estúpido colarse en una fila y deja uno de colarse en las filas, se convierte en el estúpido del grupo que siempre pasa de ultimas. Pero yo no me cuelo en las filas, aunque me quede de últimas. Y entiendo que eso no hace especial, pero al menos me deja dormir tranquila sabiendo que hice lo que me decía mi conciencia. Y peleo con la mitad de la gente que conozco por como cruzan las calles, se tiran como animalitos y se saltan los separadores, y yo con eso no puedo. Los obligo a ir hasta la zebra, cruzar por el semáforo y caminar de mas. Y no gano nada más que la cara de fastidio de todos, pero duermo tranquila, pensando que limpié un poquito mi alma de esa colombianada. Tampoco digo mentiras, jamás me he robado nada, le pago mucho más de lo requerido por la ley a la señora que me ayuda con el aseo, trato bien a todos los porteros y meseros que me atienden, y se que hay mucha dignidad en cada trabajo que una persona hace. No soy especial, esto se hace en casi todo el mundo y es perfectamente normal en casi todos los países. Pero no en el país donde reina la colombianidad.

Tengo un amigo querido, que tuvo la fortuna de nacer y crecer en el primer mundo, a quien siempre le digo que su mundo es más grande que el mío. Creo que él jamás ha entendido a que me refiero, y este post es un intento de entenderlo para tratar de explicárselo.

En los libros de historia he leído varios casos o historias de las épocas de la colonia en América, en que los esclavos negros que servían en las casas de los hacendados se sentían un poco menos negros, un poco mejores que los esclavos negros que trabajaban los campos o tenían otras labores manuales. Aprendían "modales" para poder servir en las casas, eran "negros de casa". Sin embargo, a los ojos de sus amos, eran igual de negros que los demás negros, solo esclavos.

Yo siento que a mi me pasa exactamente eso, el leer y cuestionar y viajar, me convierte en un negro de casa, pero sigo siendo un negro esclavo. El tercer mundo lo llevo en los huesos, porque me parece normal caminar por una ciudad militarizada, pensar que mi voto no vale, y que es normal que en Quibdó no haya agua potable. Y no importa cuanto lea, viaje, estudie o me cuestione, siempre voy a tener ese handicap, ese dolor, esa tristeza de vivir en un mundo chiquito de pobre, de colombiana.



domingo, julio 27, 2014

Nunca es tan simple

Les comparto este site y el video, que explica el conflicto palestino israelí.  Es particularmente interesante por ser de una organización israelí que busca la paz en la región. Como en todo conflicto, hay muchos grupos con distintas visiones. Nunca es simple un conflicto de esta magnitud.

http://jewishvoiceforpeace.org/content/israeli-palestinian-conflict-101

domingo, junio 08, 2014

Todos contra Santos es ahora todos con Santos

Es curioso ver las alianzas que han surgido para esta segunda vuelta. Es posible, vemos, que los colombianos se organicen para sacar adelante un proyecto. El país partido en dos, y todos los partidos en campaña con el Presidente-Candidato. El miedo une a los grupos más disimiles, en contra de los otros.

A mi me asusta Uribe, mucho más de lo que puedo explicar, así que por supuesto, estoy haciendo campaña a Santos y sin duda votaré por él. Toda la gente que conozco y con la que he hablado en los últimos días tiene discursos similares. Esto no es raro, es que la gente que conozco es centro izquierda en su mayoría, y teme a Uribe tanto como yo. Confiamos en las maquinarias del partido liberal, de los caciques conservadores que se negaron a unirse a Zuluaga, a Cambio Radical y los tres votos de opinión que pone la Alianza Verde y el Polo. Nunca antes había deseado que el tamal y la teja sean exitosos. Ojalá estén llegando los helicópteros con maleticas de plata a todos los pueblos, y la aristocracia bogotana esté haciendo su tarea apropiadamente.

Y digo esto sin vergüenza, a pesar de entender que mis palabras implican la aceptación de que en Colombia no hay democracia, que habrá todo tipo de fraudes electorales. Creo que lo que nos estamos jugando es el retorno al país feudal y ultra conservador. Prefiero más de lo mismo, que al menos permite el reconocimiento de las víctimas y un chance al proceso de paz, que volver a Uribe.

sábado, mayo 31, 2014

Todo lo que debería saber sobre el proceso de paz

Todo lo que debería saber sobre el proceso de paz. 

(Folleto del Alto Comisionado para la Paz) 


Enlace original http://www.kas.de/wf/doc/12888-1442-4-30.pdf


domingo, mayo 25, 2014

Hoy el saco fue amarillo

Votar siempre ha sido algo importante para mi, con mi capital político de un voto, pero no recuerdo unas elecciones más decepcionantes que estas.

Finalmente decidí no votar en blanco, pero voté con un poco de dolor de estómago. Quiero pensar que voté por Aida Abella (y no por Clara López), como un acto de responsabilidad, de deuda que de alguna forma tenemos todos con la UP.

Cambié el voto en blanco por este con los debates, increíblemente. No se sabía que candidato era más patético, pero al menos Clara habló de fortalecer las universidades públicas, mantener el proceso de paz y proteger el campo. Eso es más que suficiente, más de lo que dijo el resto.

Así que siguiendo mi muy personal tradición, me puse un saco amarillo, mostrando el color del partido por el que fui a votar. Sabemos todos que al final votaremos Santos en la segunda vuelta, cualquier cosa para evitar otro gobierno uribista.

Que tristes estas elecciones.

sábado, marzo 08, 2014

Por quien votaré

En las pasadas elecciones, mis candidatos no fueron elegidos.

http://maria-velasco.blogspot.com/2010/03/por-quien-planeo-votar-luego-veremos-si.html
http://maria-velasco.blogspot.com/2010/03/aun-no-se-si-perdi-mi-voto.html

Pero lo intentaré de nuevo...

Votaré a Cámara de Bogotá por Inti Asprilla
http://www.intiasprilla.com/
Hace parte de la alianza verde, por Progresistas, con el número 109
Una anécdota, para ilustrar su carácter: En una reunión alguien le preguntó si es un delfín de la izquierda, y él contestó, cómo podría ser un delfín si yo no heredo ningún privilegio. Más bien heredo una lucha.

Votaré al Senado por Rodolfo Arango
http://www.rodolfoarango.com/
No lo he visto hablar durante su campaña, pero no hace falta. Lo leí todas las semanas por mucho tiempo y tengo certeza que representa lo que creo y defenderá lo que yo defendería.
Esta fue su última columna pero ahí mismo pueden ver el resto
http://www.elespectador.com/opinion/algo-personal-despedida-columna-456942


viernes, marzo 07, 2014

Sin ninguna sorpresa

Están aquí entregando flores en el día de la mujer con besos y felicitaciones por que las mujeres son muy bellas. Que cosa tan maravillosa la feminidad y la maternidad....

Y hoy otra vez, me duele mucho vivir en este pequeño país del tercer mundo.

martes, febrero 18, 2014

Hasta cuando dormimos

Hasta cuando dormimos cuidamos uno del otro
Y este amor con más peso que los frutos de un lago
Sin reír ni llorar dura ya desde siempre
Un día y otro día una noche y nosotros.

Paul Éluard, Últimos poemas de amor*.

* Tomado de mi regalo de San Valentín y dedicado a @ivalevaga. 

domingo, febrero 16, 2014

El día de la mujer

Confieso que esta semana mi mente empezó a atormentarme, porque me imagino que ya en la empresa donde trabajo están preparando el día de la mujer. Encuentro esa celebración, como la hacen allí, escandalosa y ofensiva, y discuto cada año con la misma pasión con la que intento que no pongan pesebres y hagan novenas (a pesar de que es conocido que tenemos una población diversa en lo que se refiere a las religiones).

Les explico por qué me atormenta tanto. El año pasado el día de la mujer fue una flor, con un discurso dado por un personaje que exalta las bellas cualidades de las mujeres, la dulzura, la generosidad y la maternidad. También recibí una pulsera rosada que tenía como dijes unos mini zapatos de tacón dorados y una invitación para hacer una bonita celebración para los hombres. No les cuento mi cara, porque se la imaginan. Por supuesto me negué a hacer un día del hombre, porque ya sabemos que casi todos los días son días del hombre.

Por dos años he fracasado en evitar las festividades, ya tengo fama de ser "la persona mas intolerante de la oficina", pero no por ello voy a dejar de intentarlo.

Hay muchos enlaces sobre el día de la mujer y saben mi posición al respecto, pero quiero compartir con ustedes mi estrategia de defensa de este año (y si tienen sugerencias, pues bienvenidas). Este año propondré que se celebre el día de la mujer! Quiero que se celebre, pero que se haga exaltando precisamente el derecho de las mujeres a ser quien quieren, a rechazar la violencia y el abuso, y a denunciar la discriminación. Propondré que se de al día de la mujer un espacio especial en esta empresa, donde las mujeres representan el 70% de la población. Y esto por supuesto, se puede vender como "responsabilidad social".  (Algo me dice que este año también voy a fracasar, pero vale la pena intentar)

Hace unos meses, por recomendación de una querida amiga, leí Lean In de Sheryl Sandberg, un libro que recomiendo a hombres y mujeres por igual. Hizo eco en mi en particular un concepto, y es que a las mujeres se les penaliza severamente en el ambiente laboral si no son amables todo el tiempo. Esta es la critica mas insistente y ácida que recibo diariamente (y de paso mi jefe a quien le ponen quejas diarias por mi actitud), pero sobre la que no tengo interés alguno en cambiar. Como saben, yo trabajo en ingeniería, un ambiente masculino en el que en general me desenvuelvo muy bien por que tengo en mi carácter muchos rasgos masculinos. Me niego a fingir ser alguien que no soy, simplemente porque ser quien soy me ha costado mucho. Yo no soy una persona sentimental, pues doy un gran valor al intelecto, y no hay nada que odie mas que las salidas de amigas a hablar bobadas. Con mis amigas, las pocas que tengo, hablamos de política, de educación, de gerencia. No me verán jamas contándole a nadie lo que me dijo mi novio en la ultima llamada, porque yo hablo de esas cosas como hablan los hombres, con una frase neutra informativa y donde todo lo demás solo se asume. Eso soy, y me funciona, y espero que las mujeres puedan también elegir comportarse como quieran.



Corto Frances from Patricia Guzman on Vimeo.

Por fortuna para mi, y para muchas mujeres, no he sido víctima de violencia y tuve acceso a la educación. Cuando ya la discriminación no es tan obvia, lo que mas daño hace a una mujer (y también a los hombres) es esa expectativa del rol de genero. En la última semana he notado que la preocupación es generalizada: se cuestiona a las empresas, se cuestiona a la sociedad una y otra vez. Y también veo expresiones terribles de sexismo, como los papas que orgullosos publican en facebook frases como "Comparte si tu hija además de bella es inteligente" y la insistencia a definir la mujer a través de la maternidad.

Cuando un hombre está de mal genio y contesta mal, es normal por que esta bajo presión, pero algo así de simple no se permite a las mujeres a quienes se les juzga duramente. Si no puede uno nunca mostrar agotamiento en ambientes de presión, algo más que humano, ¿cómo puede entonces llegar una mujer a un nivel donde precisamente se tiene presión? La respuesta es que no puede, o llega a pesar de todo el mundo que opina que es la bruja de la oficina. Yo por supuesto, he decidido ser la segunda. Con gran orgullo me autoproclamo la bruja de la oficina, y una vez más defenderé el derecho de las mujeres del mundo a responder como les de la gana cuando estén estresadas. ¿Alguien más conmigo?




domingo, enero 26, 2014

Propósito

Dice alguien que ha sido mi terapeuta, que alguien que no tiene propósito no puede curarse de los males que tiene. Entiendo por ello, que las ganas de vivir existen sólo si uno ha encontrado un propósito en la vida.

Creo que la felicidad también está relacionada con haber encontrado ese propósito en la vida. Se logra ser feliz cuando se puede hacer eso que uno ha decido que sea su propósito, que es distinto para cada persona. Por muchos años he repetido lo mismo, por alguna razón que desconozco, desde niña he tenido certeza de cual es ese propósito para mi. Pasan los años y ha cambiado un poco el sentido que le doy al concepto, pero no al punto exacto. Para mi el propósito es aprender: no tener conocimientos amplios sobre muchos temas humanos (aunque cuando dejo de estudiar inmediatamente me deprimo), sino aprender para convertirme en una persona sabia. Esa sabiduría que con puro cliché se relaciona con un anciano oriental que habla pausadamente porque entiende el mundo con una perspectiva superior (la tortuga de King Fu Panda).

Hoy por pura curiosidad, me puse a buscar en internet "como encontrar tu propósito" y me llamó la atención un artículo que alegaba ayudar a hacer eso en 15 minutos. El ejercicio era simplemente, escribir lo primero que a uno se le ocurriera para contestar esa pregunta. Supongo que eso apoya mi idea de que siempre he sabido cual es mi propósito, y que este no ha cambiado con los años.

Confieso que esa es una de las muchas razones por las que disfruto tanto la astrología. No en los horóscopos, sino en la astrología. Hay ciertos rasgos del carácter que no cambian, que permanecen y lo convierten a uno en lo que es. Lo que se considera importante en la vida, lo que uno siente que es difícil y lo que siente fácil, el cómo relacionarse con otros.

La cuarentañez ha cambiado mis temas, hace una década mis blogs eran casi todos de política. Hoy, aunque la sigo con el mismo detalle que hace años, no parecen ser el centro de mis preocupaciones. Me preocupa mucho más definir quien soy y para donde voy. ¿Esto le pasa a todo el mundo?



domingo, enero 19, 2014

Petro se queda y otros conflictos

Como saben quienes me leen, yo voté por Petro para Alcalde. En su momento, el Plan de la Bogotá Humana me parecía excelente, me lo leí completo. Lo defendía diciendo que eran las políticas obvias de alguien que estaba pensando en una ciudad vivible en 20 años.

Antes de Petro, y por más de 30 años (si, tanto) ya me he identificado con causas como la responsabilidad social y la inclusión, la separación de la fe de las políticas públicas, la defensa de los derechos humanos, la defensa de los animales, la tolerancia por la diversidad (sea esta genérica, sexual, racial o formas de pensar), la defensa del medio ambiente, el rechazo a la violencia contra la mujer. Crecí en un hogar liberal y por muchos años he sido consiente de cuan rico fue ese ambiente en términos del libre pensar. Así que no tenía nada de extraño mi voto ni mi postura frente al tema. Me considero centro izquierda, y teniendo tanto interés en la política, confieso como muchos que voté liberal (mis abuelos estarían orgullosos), luego polo, luego verde, luego progresista y en estas considero seriamente votar por el partido pirata o los representantes de la guardia indígena por que no hay por quien más votar.

Debido a que trabajo con una empresa que tiene vínculos con el distrito, he dejado de hablar de política en redes sociales. En realidad no hay censura en la empresa, ni me ha pedido nadie que deje de hablar; mi silencio es más voluntario y prudente, para evitar conflictos con los funcionarios con que tengo que tratar día a día. En la oficina soy bien conocida por mi "mamertismo", que no deja de ser bien curioso porque me gradué de la universidad más cara del país y aunque estoy lejos de ser millonaria, mi salario es un múltiplo de salarios mínimos que no me siento cómoda de confesar. Mi discurso de la responsabilidad social es genuino, pero no tan comprometido, por que al final del día prefiero ir a comer a la zona G en vez de andar en una marcha. Como hacen los protestantes (gringos usualmente) dono a varias organizaciones, ong y sitos de prensa libre para que hagan ese trabajo por mi (o al menos me hagan sentir un poco menos culpable). Me leo los periódicos a diario, me indigno profundamente con cada atrocidad de este país, y así vivo cada día en el conflicto extraño de ser y no ser. Nunca consideré irme a vivir fuera del país.

Volviendo al tema del voto, confieso que una vez electo, con el pasar de los meses se hizo difícil defender a Petro, pues con un plan muy bueno, los resultados son más bien pobres. No hay resultados. Creo que es difícil que la izquierda algún día de resultados, pues tiene pocas personas con experiencia de gestión. Creo que la historia de Samuel Moreno seguida de Gustavo Petro cerrará las puertas a la "izquierda" por muchos años.

La defensa de lo público me parece una causa loable y que apoyo. ¡Qué maravilla sería Colombia con educación pública extendida y de calidad! Pero el manejo de las basuras tal vez no fue el mejor momento de Petro (que debería considerar volver al Senado y quedarse ahí).

Sin embargo, defiendo el "Petro se queda hasta la muerte", ya no tanto por Petro y su gestión, sino por que me indigna y me aterra el manejo que le da el Procurador. Sospecho que la mayoría de los simpatizantes del "se queda" piensan como yo.

Dos columnas del tema que les comparto

RODRIGO UPRIMNY - Garantías penales y destitución 
El debate sobre las implicaciones del artículo 23 de la Convención Americana (CA) en el caso Petro se ha centrado en un punto: si el procurador puede o no destituir a un funcionario electo popularmente. Pero esa norma tiene otra implicación trascendental. 
http://www.elespectador.com/opinion/garantias-penales-y-destitucion-columna-469429

RAMIRO BEJARANO GUZMÁN - El Petrogate  
Insisto en calificar de desastrosa la gestión de Petro, pero no estoy de acuerdo en que lo destituyan por “mal alcalde”, como lo pretende Ordóñez. 
http://www.elespectador.com/opinion/el-petrogate-columna-469427

lunes, enero 06, 2014

Genio y figura...

Pues ya prácticamente clasifico a cuarentona, y la rebeldía adolescente ahora tiene la etiqueta de crisis de la edad media. Aún me tienen que explicar las normas sociales (me siento un poco como Sheldon cada día) y esas horas de madrugada en que estoy despierta pero el resto del mundo no, siguen estando llenas de preguntas existenciales que no me importan sino a mi. Cosas como si la realidad que uno percibe realmente es real, o si la empatía que se tiene por otras personas es solo empatía o realmente tiene consigo vínculos de vidas anteriores o el ser un sólo espíritu en la rueda del samsara. Luego en el horario laboral, estoy obsesionada con la eficiencia y la solución práctica a cada problema de ingeniería que encuentro y me olvido completamente de las preguntas existenciales. Y me paso el día alternando entre lo práctico y lo completamente etéreo, de ver patrones en unos datos para definir un modelo predictivo y luego deprimirme profundamente por la maldad humana.

En conclusión, han pasado 22 años y sigo siendo la misma persona que era a los 16, sólo que un poco más canosa, con un poco más de perspectiva y menos tolerancia al alcohol.

Recordé esto hace poco, porque con gran emoción encontré en Amazon una versión reciente de un libro que conocí de adolescente, y por supuesto lo compré: "The Oxford Book of American Poetry". Tenía 16 años cuando con este libro descubrí a Henry Wadsworth Longfellow, Edwin Arlngton Robinson, Walt Wiltman. En la biblioteca de mi colegio estaba este libro, grueso, viejo, de pasta roja, abandonado. (Desde esa época tengo esa costumbre de entrar a las bibliotecas a revisar los estantes y ver que me llama la atención, que se quiere ir conmigo para mi casa.) Ese libro rojo estuvo conmigo más de un año, porque nadie más quería llevarlo, y yo renovaba y renovaba el préstamo.

Y el libro encontró la forma de volver a mi, después de tantos años. Para recordarme lo que pensaba y lo que era, y lo que quería hace tanto tanto tiempo. Años después, leo "Mending Wall" de Robert Frost y sigo viendo lo mismo que veía cuando era adolescente, y entiendo que la vida es en esencia la misma en cada década en que uno está. La vida es definir quien uno quiere ser con cada decisión que se toma en el día, es el lograr ganarse un espacio en el mundo con cada persona que uno se encuentra, es la lucha con uno mismo por dejar obra, esa lucha que se libra en silencio. No importa la edad que uno tiene, lo que hace, la posición que tiene: el día a día es tratar de ser humano, una tarea que duele un poco pero que es por lo que nos levantamos cada mañana.

Bueno, solo por completar el post, aquí está "Mending Wall".

MENDING WALL,  Robert Frost
Something there is that doesn't love a wall,
That sends the frozen-ground-swell under it,
And spills the upper boulders in the sun,
And makes gaps even two can pass abreast.
The work of hunters is another thing:
I have come after them and made repair
Where they have left not one stone on a stone,
But they would have the rabbit out of hiding,
To please the yelping dogs. The gaps I mean,
No one has seen them made or heard them made,
But at spring mending-time we find them there.
I let my neighbor know beyond the hill;
And on a day we meet to walk the line
And set the wall between us once again.
We keep the wall between us as we go.
To each the boulders that have fallen to each.
And some are loaves and some so nearly balls
We have to use a spell to make them balance:
'Stay where you are until our backs are turned!'
We wear our fingers rough with handling them.
Oh, just another kind of out-door game,
One on a side. It comes to little more:
There where it is we do not need the wall:
He is all pine and I am apple orchard.
My apple trees will never get across
And eat the cones under his pines, I tell him.
He only says, 'Good fences make good neighbors'.
Spring is the mischief in me, and I wonder
If I could put a notion in his head:
'Why do they make good neighbors? Isn't it
Where there are cows?
But here there are no cows.
Before I built a wall I'd ask to know
What I was walling in or walling out,
And to whom I was like to give offence.
Something there is that doesn't love a wall,
That wants it down.' I could say 'Elves' to him,
But it's not elves exactly, and I'd rather
He said it for himself. I see him there
Bringing a stone grasped firmly by the top
In each hand, like an old-stone savage armed.
He moves in darkness as it seems to me~
Not of woods only and the shade of trees.
He will not go behind his father's saying,
And he likes having thought of it so well
He says again, "Good fences make good neighbors."