domingo, septiembre 28, 2014

Me pasa la edad que tengo

Cuando tengo mucho que decir, lo más probable es que no diga nada. Es casi un hábito que tengo desde la niñez, que cuando las cosas son complejas quiero pasarme el tiempo pensando en ello antes de empezar a hablarlo. Ahora estoy en un periodo un poco así. Y cuando me preguntan qué me pasa, solo puedo contestar que me pasa la edad que tengo: estoy en plena crisis de la edad media.

Es un sentimiento muy similar al que tenia en la adolescencia, en que cuestiono todo lo que hago, todo lo que digo y todo lo que la sociedad espera de mi. Ya no con esa rebeldía ciega de la adolescencia de pelear con todos, pero si con esa misma mirada critica de querer sacudirme un montón de expectativas de otros que me están estorbando. Mi rebeldía no va en contra de otros, sino en contra de mi misma, de cuestionarme a mi. No quiero cambiar a otros, no me interesa ni siquiera cuestionar normas sociales o a otras personas, pero si me cuestiono a mi todo el tiempo y eso me hace mas callada y pensativa que siempre.

Me cuestiono el papel que tienen otros en mi vida. Siento que debo realmente separarme de otros, no como aislarme, sino como no depender emocionalmente de otras personas. Siento que debo hacerme cargo de lo que siento y de estar bien, y que no puedo transferir la responsabilidad de mi bienestar a otros. Siento que debo dejar de ser tan exigente conmigo misma y tomar mas tiempo para las cosas simples y dulces, como el olor del café, ver niños correr, sentir lo que siento.

Es como si esta nueva adolescencia me estuviera convirtiendo en un adulto responsable, finalmente. Responsable de mi. ¿Esto tiene sentido?


domingo, septiembre 21, 2014

7 cups of tea

Hace unas semanas, un amigo me aconsejó considerar el hacer cosas por otras personas aún si no lo entendía, solo porque era una forma de lograr evitar un conflicto. Si uno sabe que a alguien le molesta algo, aun sin que tenga sentido para uno, el solo respetar eso sin juzgarlo es una forma de ser considerado con la otra persona. Lo hablábamos en el contexto de que aveces esas cosas que se usan para manejar las relaciones de pareja o personales cercanas pueden tener una aplicación en las relaciones de trabajo.

Debo decir que ese pensamiento se quedó rondando en mi cabeza y empecé a buscar más sobre el tema: cómo lograr no juzgar a otros y aceptar aquello que les importa sin hacer juicios. En mi búsqueda me encontré este site "7 cups of tea" y una aplicación de mobil que se llama Kindly.

 www.7cupsoftea.com
El sitio, conecta personas que no se conocen, en que una es el "active listener" y la otra persona solo viene a hablar. Los active listeners reciben un breve entrenamiento de como escuchar sin juzgar y ayudar a las otras personas a encontrar lo que sienten o manejar sus experiencias, sin dar consejos ni opinar. Kindly is similar, pero funciona con conversaciones cortas.

Ya llevo varias semanas siendo un active listener y he encontrado esta experiencia tan pero tan gratificante, que sinceramente les recomiendo chequear el sitio y el concepto.

 http://www.7cupsoftea.com/Creo que hasta el momento lo más retador, y a la vez lo mas interesante, ha sido el escuchar a personas manejar situaciones realmente complejas y no hacer juicios sobre lo que deben hacer. Entender que el contexto de cada persona es completamente distinto al mío y por ello, lo que yo haría no necesariamente aplica para ellos. Entender que como las personas reaccionan en cada situación es completamente distinto porque son personas distintas a mi, con un pasado distinto, pero igualmente complejo y válido. Lograr genuinamente aceptar al otro, sin juzgar su reacción.

Ayuda también a poner la propia vida en perspectiva. Mi problema de hoy parece una bobería al lado de lo que otras personas enfrentan. Y lo mejor, aún en esas situaciones realmente complejas, las personas sonríen y tratan de conectarse con un desconocido que les recuerda que no están solos en el mundo. Y me recuerdan a mi que soy parte del mundo, y que estoy conectada a todos ellos.

Yo siempre he confiado en la bondad de los desconocidos, es una característica un poco infantil de mi personalidad, pero que mantengo con orgullo. Creo que la mayoría de las personas son buenas y hacen lo correcto en las situaciones que enfrentan cada día. Y creo que estos sitios, y estos experimentos sociales, son una prueba de ello. Miles de personas se conectan solo para estar ahí para otros que puedan requerirlo, sin ningún propósito, sin ninguna ganancia. Solo conectarse un poquito con el resto de la humanidad y aprender de ellos lo que se puede.