viernes, febrero 12, 2010

no hay guerrillas decentes

Hace unos días, hablando con una amiga, le decía que puedo entender que en un país como Colombia, donde no ha habido un proceso de reparación y reconciliación, mucha gente rechace votar por Petro sólo porque alguna vez hizo parte del M19. Ella me respondió sin pensar en defensa de la izquierda (como suele hacer porque es bastante mamerta) que solo es porque la gente es estúpida, pues el M19 era una guerrilla decente. No como los de ahora que secuestran y matan con sevicia.

Me quedé pensando en ese comentario, porque no estoy de acuerdo. No hay guerrillas decentes. La guerrilla hoy es sanguinaria y barbara, sin ningún respeto a la vida: hay pena de muerte por robarse una lata de atún, minas quiebrapatas sembradas por todo el país y civiles encadenados a árboles en la mitad de la selva desde hace años. Pero la guerrilla de hace tres décadas también secuestró y mató personas, por ejemplo a José Raquel Mercado. También hubo secuestros extorsivos, ataques militares, y por supuesto, la toma del Palacio de Justicia. Mucho de esto no lo recuerdo, fue antes de que pudiera recordarlo, pero sucedió. Hay personas que perdieron a miembros de su familia y lo recuerdan, con profundo dolor. Aún no se completa la reparación y reconciliación.

El proceso de paz fue exitoso, el M-19 cumplió su parte y sus militantes se integraron a la vida civil, participando en procesos democráticos. Hoy, algunos tienen posiciones influyentes, y de ello me alegro. Muestra que si es posible completar exitosamente un proceso de paz. Mi apoyo es más que moral, yo voté por Petro para Senador y muy posiblemente vote por él para Presidente (*).

Pero puedo entender que hay personas en Colombia que no votarían por él, sólo porque en algún momento fue parte del M-19 y no creo que existen guerrillas decentes. Nadie que toma un arma con la intención de matar a otro, es una persona decente.

(*) más ahora que el Partido Liberal parece el partido de la U y tiene de candidata a Aura Cristina Geitner, evento que me tiene realmente consternada.

jueves, febrero 11, 2010

quien decide quien puede enriquecer uranio?

Hoy, la primera escandaloza noticia en CNN es que Irán acepta que ha enriquecido uranio. El mundo está consternado y el corresponsal en Israel no puede ni hablar.

El que algunas naciones se sientan la conciencia del mundo y con derecho a decidir quien puede tener acceso a una u otra tecnología es prueba de que el colonialismo no termina y que aún estamos en la era del buen salvaje.

Alguien, con alguna inexplicable providencia divina, decide quien si tiene la capacidad moral de manejar cierta tecnología. Y esos mismos son los que deciden si se puede creer a una nacion que va a usar la tecnología para usos civiles y no militares. Así pues, esta bien que USA, Europa y los pedacitos de Rusia tengan tecnologías nucleares, pero si es un pais donde hay mucho musulmán... uy no, eso no se puede!

Más o menos es como si yo digo que no deberían haber celulares en el barrio tal porque hay mucho pobre ignorante allá, y quien sabe para que los van a usar. ¿Que tal que a los criminales les de por usar el internet? Mejor que no haya internet, así evitamos ese peligro.

Me molesta mucho esa actitud, originalmente europea, de que sus culturas son superiores. Cuantos crimenes se han cometido por esto, y cuanto ha perdido la humanidad por ello.

Recordemos, eso si, que en la historia, solo EEUU ha utilizado armas nucleares para matar.

domingo, febrero 07, 2010

el 11 de septiembre no cambió el mundo

Esta mañana, leyendo en El Espectador la serie sobre los Mayas, confieso que no leí mucho. El autor decía como la evidencia de que cambiaba el tiempo es que el 11 de septiembre cambió el mundo. No entiendo porque la gente repite esto como una cotorra: el 11 de septiembre no cambió el mundo. Cambió a EEUU, pero no al mundo*.

Recuerdo perfectamente el 11 de septiembre. Unos meses antes había terminado una relación con alguien a quien quería mucho, y aún estaba triste. Ese mes en particular, el negocio no estaba muy bien y tenía problemas de plata. Vi, como todo el mundo, las torres quemándose en CNN. Y recuerdo un amigo consternado que me decía, pero se acabó el mundo, las torres se están quemando. Sinceramente lo miré y le dije, pues yo igual tengo que pagar el arriendo mañana y no tengo con qué. Eso no va a cambiar porque las torres se estén quemando. Y la verdad, así fue.

Viendo en perspectiva, después de estos años, creo que el único efecto en mi vida del 11 de septiembre fue que ir a EEUU en avión se volvió una mamera. Le quitan a uno los zapatos, no lo dejan llevar crema de dientes en la maleta y al pobre desgraciado que tenga medio pinta de árabe lo empelotan y lo molestan el triple, incluso más que a nosotros los colombianos. De hecho, ya casi no nos miran (cosa buena, eso).

EEUU se fue a guerra al medio oriente (pero la verdad, no era ni raro, ¿recuerdan Kwait?) y los gringos por primera vez sintieron lo que era una guerra en sus propias tierras. De pronto los ciudadanos sintieron miedo. ¿Cómo es eso distinto de lo que vivimos nosotros durante el narcoterrorismo en los 80s? A mí no me dejaban ir a Unicentro, a dos cuadras, por miedo a las bombas. Así pasé mi adolescencia.

El terrorismo con tintes de jihad lo viven cada día en Israel desde hace años. Y la opresión a Palestina también está viva desde hace años. La guerra en el medio oriente ha tenido períodos muy sangrientos y duros, pero no han sido más o menos por el 11 de septiembre. La política exterior de EEUU cambió ligeramente por Obama, pero igual están metidos en Afganistán y ya casi en Pakistán.

¿Qué si ha cambiado? Que el gringo común ahora se siente inseguro, porque es consiente de que en las guerras mueren civiles, y que cualquiera de ellos puede ser la siguiente víctima. El resto del mundo ya sabía esto, porque todos los demás hemos pasado por una o varias guerras. Eso cambió el 11 de septiembre.

Creo que un hito es Haití. Eso si marca un cambio en el mundo. Todos los países, todos los ejércitos, todas las organizaciones del mundo se volcaron a ayudar a Haití. Hasta ahora el lunar son los misioneros gringos que fueron a robar niños (pero hay más cosas buenas que malas). Que todo el mundo se vuelque a ayudar a los que no tienen, eso sí es un cambio en el mundo. Es un hito histórico, señal de que es posible la colaboración, y que si se quiere, todos se pueden organizar para lograr objetivos comunes.

(*) Señores, dejen de ver tanta televisión gringa, o si la ven, al menos tengan en mente que aquí no se llama emergencias con el 911 sino con 123.

viernes, febrero 05, 2010

eso, sigan leyendo El Tiempo

Durante más de dos meses, me levantaba, y pasaba todas las páginas de El Tiempo sin encontrarle que leer. El trabajo era particularmente frustrante los domingos, porque eran muchas hojas que pasar, y nada que leer. El día de la "renuncia" de Claudia Lopez, cancelé esa suscripción. Fue como la gota que rebosó la copa. Pero fuí más allá y decidí nunca más leer nada de Casa Editorial el Tiempo. A la fecha, continúo fiel a este principio. Ya en un post de blog hace tiempo, conté porque no veo noticieros nacionales (que es ya tan cercano a ver El Espacio que da verguenza).

Mis fuentes de información nacional se limitan a El Espectador y La Silla Vacía. Cada mañana veo los noticieros de CNN solo para que me recuerden que Colombia no es el ombligo del mundo ( y donde aún, diariamente, hay informes de Haití).

Sin mucha sopresa, puedo decir que Colombia se ve diferente cuando uno filtra lo que lee.

No tengo esa percepción de que todos aman a Uribe (más aún, sólo veo descontento, críticas muy duras y encuestas manipuladas para evitar que eso se haga evidente). Veo un país que va empeorando lentamente y donde la pobreza y la desigualdad cada vez es mayor. Veo un país que hace un esfuerzo algo ridículo por engrandecer unas fuerzas militares que tienen muchos lunares negros y verguenzas que ocultar. Veo una oposición que solo tiene en común ir en contra de las políticas de Uribe (con nombre propio, porque no es contra una tendencia o pensamiento en particular). Veo un país de sapos donde todos van a las cortes o instancias internacionales por que no se confía en el control político interno. Y curiosamente, veo muchos, muchos ciudadanos realmente preocupados e involucrados en lo que pasa cada día.

Este es el país que elegí ver, el día en que limité mis fuentes de información. Lo hice conciente de que perdería parte de la visión de la realidad, pero creo que es mejor país que en el que vivía cuando veía noticieros y leía El Tiempo. Es un país que me importa, y del que hago parte, lleno de gente en la que tengo fe.







jueves, febrero 04, 2010

hoy fue un dia espantoso

Aúnque quienes me conocen no lo creería, realmente no disfruto pelear. Lo hago por que me indignan muchas cosas, y siento mi deber pelear las injusticias. Pero no disfruto pelear. Hoy tuve que pelear mucho más de lo que hubiera querido.

Después de un largo día, llego a mi casa, y mi perro me hace sonreir. Abro la nevera, y hay cerveza (buena cerveza), así que todo está bien. Luego, hablo con un montón de desconocidos y recobro la fe en la humanidad.

Después de un día espantoso, se que todo está bien, yo estoy bien. El día terminó pero mi sonrisa está de vuelta. Mañana, empezaré de nuevo, y todo estará realmente bien.

P.D. Le tengo fe a la Corte... Ese referendo no pasa...

miércoles, febrero 03, 2010

el pasto es más verde en el jardín del vecino

En los ultimos dos días realmente me he divertido en la oficina. Honestamente puedo decir que me gusta mucho mi trabajo, es un reto intelectual y personal constante. Se ajusta a mi personalidad, porque requiere el multitask, creatividad, actualización constante (estudiar todo el tiempo) y skill técnico.

Además, crear empresa es lo que siempre he querido hacer. Sincronía es la tercera empresa que cree y parece ser una que dará buenos resultados en el futuro (la tercera es la vencida).

¿Por que llevo entonces toda la semana pensando en todo lo que me estoy perdiendo? Este es un caso grave de "el pasto es más verde en el jardín del vecino".

Cuando estaba en la universidad, mi gran sueño era trabajar para la Unesco. (Después descubrí que no reciben ingenieros, pero bueno...) Lo que queria, el deseo real, era poder conocer el mundo. Tengo ese sueño en hold desde hace tantos años, que ya me está cobrando la cuenta.

Me llegó el momento de ir a conocer el mundo y llenar mi pasaporte de sellos. ¿Por donde empiezo?