domingo, enero 31, 2010

autismo: repliegue patológico de la personalidad sobre sí misma.

No soy muy buena con las relaciones sociales, no lo he sido desde que era niña. Mi papá un día me dijo que desde que era muy niña lograba estar completamente sola aunque estuviera rodeada de muchas personas. Aún me pasa.

No soy timida, hablo con cualquiera en cualquier momento. Pero rara vez esas conversaciones se convierten en relaciones más largas (por eso adoro el twitter). No me esfuerzo mucho por mantener los vinculos con los conocidos. Y por lo mismo, me es casi imposible hacer nuevos amigos.

Esta semana he pensado mucho en eso. Pienso que pasar tanto tiempo sola, y sentirme tan cómoda haciendolo, tiene algunas desventajas considerables. Mis amigos más queridos se fueron del país hace tiempo. Mi relación con ellos sigue siendo cercana, y aún pienso en ellos como mis amigos más queridos. Pero, no puedo ir con ellos y tomar una cerveza en una tarde soleada de domingo.

Supongo que necesito cambiar de mi eso y hacer un esfuerzo conciente para acercarme a   nuevas personas. Pero, no será fácil. No soy buena en eso. Tengo que esforzarme mucho para estar con gente en situaciones sociales (razón por la que es casi imposible lograr que me una a un plan del que no se con al menos varios dias de anterioridad, y para el que no he tenido tiempo de preparame).

No llamo a nadie el día de su cumpleaños, nunca se que decir. Rara vez olvido el cumpleaños de las de personas que me importan (incluso recuerdo la fecha del dia en que las conocí), y dedico mucho, mucho tiempo a comprar regalos pues quiero que sean perfectos. Pero no los llamo el día de su cumpleaños. Me parece hipócrita, como si realmente fuera un día distinto a los demás del año, y no se qué decir.

No llamo a nadie aunque se que su mamá está enferma, no llamo a nadie aunque sepa que algo bueno les pasa. Así como no llamé a contarle a nadie cuando mi mamá murio y no le cuento nunca a nadie cuando tengo algún problema. No se que decir, no me gusta hablar de cosas importantes con gente que realmente no me está oyendo. Y no gusta fingir que me importa cuando alguien me cuenta algo que realmente no me importa.

Supongo que eso me convierte en esa persona que uno realmente no quiere conocer, porque es grosera y tiene ese aire de superioridad todo el tiempo. Ese aire que tengo también desde que era niña. Hoy leyendo de nuevo The Catcher in the Rye, sonreia mucho. El personaje principal siempre está pensando que todos son idiotas. Y me debo ver así, aúnque rara vez piense que alguien es idiota...

Mi distancia no es un extraño complejo de superioridad (o de inferioridad). Es más una carencia de interés en los otros que realmente no comprendo. No quiero llamar a alguien a que me cuente un montón de cosas que no me interesan, cuando puedo estar leyendo un buen libro, viendo una pelicula interesante, haciendo algo que realmente quiero hacer. Es una especie de autismo, mi mundo es muy interesante y no quiero salir de él.

Quiero cambiar eso de mi. No se por donde empezar, pero supongo que decidirlo es lo más importante. Sólo que empezaré mañana, porque me estoy divirtiendo mucho, aquí sola, escribiendo y leyendo.  :)

1 comentario:

  1. Hola:

    Varios síntomas del autismo coinciden conmigo por lo que me considero medio autista aunque no se si lo soy en su total plenitud porque de pequeño no recuerdo destacar por esta enfermedad; la he desarrollado en la etapa de madurez.

    He pasado por momentos que deberían ser insufribles en mi vida como el abandono del Bachillerato a causa de falta de atención en clase, dificultad elevada para estudiar debida a paranoias mentales, convivencia desagradable con los compañeros, pérdida de amigos... Aunque desgraciadamente no me importa nada.

    Creo que nadie sabe que soy autista; pueden creer que soy tímido pero al dirigirse a mî comprueban que hablo igual que cualquier otra persona y de hecho he llegado a hacerles reír. Eso por un lado, pero por otro detectan en mí una diferencia frente a los demás: no me inmuto ante diversas situaciones en las que debería reírme a carcajadas o enfadarme.
    Mi personalidad no está definida: ante alguien que quiere meterse conmigo la gente me tiene que decir "pero dile algo" porque no ven en mi una reacción.

    Puedo concentrarme mucho en cosas como el deporte pero me resulta muy difícil entablar una amistad ya que como tu bien decías yo tampoco soy capaz de llamar a alguien después de supuestamente haberme hecho amigo de esa persona porque tampoco me interesa hacerlo.

    Yo a esta enfermedad la veo como otra forma de vida que debe ser respetada y a la que te acostumbras con sus ventajas y desventajas.

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