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Las redes sociales y la muerte

Hoy en una de mis "pausas activas", pasé por twitter y me encontré este tweet. Uno tiene todo el derecho de ser un idiota en la vida, pero creo que subir video del funeral de tu padre en las stories y poner "aquí casual en el entierro de mi papá" es estar muy pasado. Me resisto a vivir en un mundo así. — Jean Lagos (@jeancarloslagos) July 18, 2019 Inmediatamente, lo iba a contestar, y lo que escribí... me hizo pensar. Entonces, lo cambié, y lo que escribí esta segunda vez, también me hizo pensar... y así varias veces hasta que entendí que no me iba a alcanzar un tweet, ni 10 para poder expresar lo que estaba pensando al respecto.  Aquí mis reflexiones al respecto (no todas coherentes entre si, lo se, es parte justamente del punto). Mi primera reacción, al tweet fue pensar que esta persona, es que ante un dolor muy profundo, una persona puede no saber cómo manejarla y necesita alejarse de ella para procesarla. Proyectarla, como si fuera una película, en l...

Salud mental

Ya he convertido en hábito, esto de hablar abiertamente sobre salud mental. Me alegra ver que lentamente, las personas van también convirtiéndolo en lo normal, y se habla de ansiedad tan frecuentemente como bajar de peso en los artículos de márketing de contenido por todas partes. La depresión, la ansiedad, las enfermedades crónicas y su impácto en la vida. Ya son cosas de las que se puede hablar. Prueba de que las sociedades avanzan, afortunadamente. Creo que siempre he sido "la rarita", porque soy introvertida y además tengo síntomas que van y vienen de depresión, y en los últimos años de estrés post traumático y trastorno de ansiedad general (me encantan los nombres, ¡suenan tan importantes!). Los peores años fueron cuando no tenía aún un diagnóstico y realmente pensaba que había algo mal conmigo, moralmente. Cuando las pastillitas mágicas me mostraron que era realmente, sólo un tema de química, y el truco era aprender a reconocer cuando venía una recaída para tr...

Estaré bien mañana

Ciertas situaciones disparan mis síntomas de depresión. Altos niveles de estrés, o la falta de sueño. Como he confesado antes en este blog, tomo una dosis más o menos alta de antidepresivos con medicamentos para la tiróides, en un combo que es usual en depresión clínica con ansiedad. Los primeros 10  o 15 años de mis síntomas, no sabía muy bien que pasaba, y como muchos que no hemos sido educados sobre enfermedades mentales, mi forma de tratamiento era tomando más alcohol del que debía. Cerca de los 30 años, y después de intentar muchas cosas, finalmente un psiquiatra me prescribió antidepresivos y con ello, probablemente salvó mi vida. Hoy tengo 43. Ya he tenido más de 4 crisis severas de depresión, por lo que se considera que debo tomar medicamentos por el resto de mi vida. Eso siginifica, acostumbrarse a vivir con los efectos secundarios del medicamento. Ya he aprendido a manejar las crisis, porque soy capaz de darme cuenta yo misma cuando no estoy bien. Con frecue...

Hace más de 10 años

Este blog completa una década de existencia. No fue mi primer blog, antes de blogger tenía un blog en los servicios de microsoft. Antes de eso, escribía en revistas estudiantiles y períodicos murales en el colegio y la universidad. Escribir me hace falta, no he dejado de hacerlo desde que aprendí. Creo que compensa lo poco que hablo. Se volvió un hábito, pues con el tratamiendo de depresión sugieren frecuentemente el llevar un diario. Dejar constancia de qué nos hace feliz o qué dispara la ansiedad, qué sentimos, etc. La mayoría de mis escritos los empiezo en papel. Sólo llegan a un computador cuando están listos para ser editados, aquellos pocos que preparo para ser publicados. Mis escritos, que antes eran solo personales y una forma de sublimar mis pequeños dramas cotidianos, fueron haciendose más complejos a medida que me hacía mayor. Un día cualquiera fuí conciente de que había adquirido experiencias suficientes como para que lo que tenía que decir, fuera de valor para alguie...

Las interrupciones

Desde hace más o menos una semana, no contesto mi celular. Cuando sueña, salta, timbra, solo lo dejo sonar, saltar y timbrar. Dejé de contestar porque sentía que si atendía cada solicitud, la productividad de mi día sería muy baja, si es que lograba producir algo en el día. Y porque el nivel de interupciones se ha incrementado muchísimo en mi día a día, al punto de que es imanejable. Literatura sobre el efecto negativo de las interrupciones, hay montones. Una muestra aquí, en un enlace de busqueda en google  https://www.google.com.co/search?q=interrupcion+en+el+trabajo&oq=interrupcion&aqs=chrome.1.69i57j35i39j0l4.6152j0j7&sourceid=chrome&ie=UTF-8   En inglés, el volúmen de literatura mostrando lo negativo de las interrupiciones es mucho mayor. He leído muchas veces que tras una interrupción, el cerebro toma entre 15 y 30 minutos en volver a concentrarse y lograr un estado productivo. Curiosamente, las personas no parecen notar que preguntarte si te pueden...

Estar ofendido y los antidepresivos

En general, aunque tomar antidepresivos ayuda mucho a alguien con depresión, los efectos secundarios del medicamento no son deseables. Por eso, lo usual es que el medicamento se toma por un tiempo determinado, mientras el paciente está en alguna crisis o lo requiere, y luego se deja de tomar. El proceso, que ya me es conocido, no deja de ser complejo. En particular, porque los antidepresivos disfrazan las emociones, con la medicación no se siente uno triste, ofendido, dolido. Los sentimientos negativos no están presentes, aunque estén justificados. Y esto afecta las relaciones personales. La imposibilidad de sentirse ofendido o dolido, en mi caso, evita que note situaciones de abuso o de injusticias. Cuando dejo de tomar los antidepresivos, estas situaciones se hacen muy evidentes y es difícil manejarlo con las personas involucradas. ¿Cómo es que ahora te ofende algo que está pasando hace meses y antes no te generaba reacción alguna? ¿Cómo puedes explicar a alguien, que no tiene ...

En el 61 no había celulares

Este nuevo comercial de Sprite me causa muchos conflictos. Casi tantos como el comercial de televentas del trapero que era un imán para el agua, aunque por motivos distintos. En el 61 no había celulares, y el que hoy se usen más para chatear que hablar es un cambio que sucedió en los últimos 5 años por mucho. El comercial afirma algo que es falso, pero la mayoría de personas, no lo notan o no les importa. A mi me molesta particularmente, porque me temo que es así es como las noticias falsas se convierten en la verdad. Tal vez por la misma razón, disfruto mucho este comercial de CNN. Aplaudo este mensaje, de cuestionar y revisar los hechos. La única forma de luchar contra la desinformación es estar informado, con múltiples medios, confirmar las versiones hasta donde sea posible y no creer sin validar. Y aún así ser consciente de que no sabremos la verdad completa.  ¿Cómo se supone que puede tomar la posición correcta en una situación en que se parte de que no se pue...