Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta cambios

El dia de la Mujer

Este año, recibí la rosa reglamentaria, torta y mails en que los hombres de me dicen cuan importante soy en mi papel de hermana, madre, hija. Este año, a diferencia de los anteriores, decidí no reaccionar ni contestar ni decir nada. Photo via VisualHunt.com Pero en un acto de total y absoluta reivindicación de todos los hombres, recibí por Whatsapp un mensaje, de un amigo hombre que decía esto: A mi no me regales flores hoy, ni me digas que soy una mujer excepcional, una luchadora, una guerrera. No me digas que sin las mujeres el mundo no sería igual. Ya lo sé. A mi no me digas feliz día de la mujer. Todos los días del año son nuestros días al igual que los hombres. A mi no me felicites por ser mujer hoy, un día donde hace años murieron mujeres luchando por sus derechos y en un mundo donde todavía tenemos que luchar para ser reconocidas como profesionales y personas con derechos. A mi no me regales chocolates, tortas, comidas hoy. No necesito que me compren cosas por habe...

Me pasa la edad que tengo

Cuando tengo mucho que decir, lo más probable es que no diga nada. Es casi un hábito que tengo desde la niñez, que cuando las cosas son complejas quiero pasarme el tiempo pensando en ello antes de empezar a hablarlo. Ahora estoy en un periodo un poco así. Y cuando me preguntan qué me pasa, solo puedo contestar que me pasa la edad que tengo: estoy en plena crisis de la edad media. Es un sentimiento muy similar al que tenia en la adolescencia, en que cuestiono todo lo que hago, todo lo que digo y todo lo que la sociedad espera de mi. Ya no con esa rebeldía ciega de la adolescencia de pelear con todos, pero si con esa misma mirada critica de querer sacudirme un montón de expectativas de otros que me están estorbando. Mi rebeldía no va en contra de otros, sino en contra de mi misma, de cuestionarme a mi. No quiero cambiar a otros, no me interesa ni siquiera cuestionar normas sociales o a otras personas, pero si me cuestiono a mi todo el tiempo y eso me hace mas callada y pensativa que si...

Cómo se miden las cosas

Años atrás, mientras ayudábamos a un amigo que estudiaba cine a hacer un corto, filmábamos cerca a Villa de Leyva, donde un campesino nos permitió usar su parcela como locación. Hablando con él, nos contó que habían filmado un comercial de unas camionetas ahí mismo. Y nos dijo, si, eso fue cuando este árbol estaba como más o menos así, y señaló con la mano como a un metro veinte de el piso. El árbol medía en ese momento, tal vez un metro más que eso. Para él, el tiempo se mide según cuanto crece un árbol. Otro habría dicho cuando el presidente era tal, o cuando tal canción estaba de moda, cuando yo tenía tantos años. Todas formas de medir lo mismo, pero aquella que uno escoge, dice mucho de uno mismo. La semana pasada, caminando por mi nuevo barrio, tuve otro ejemplo de lo mismo. Paré en una tienda, a ver que encontraba y noté cuan distinto es pedir media libra de carne o tres mil pesos de carne. Se recibe lo mismo, pero la forma de pedirlo, evidencia la urgencia de la perso...

Las pruebas al carácter

Ese pensar que la vida es dura, que hay carencias, que es sufrimiento, que todo es una prueba de carácter es un tema de actitud y una enseñanza de las religiones para mantener el establecimiento. Procuro no pensar así, evitar ese lugar común de que el sufrimiento es algo natural que se acepta. Pero, llevo varios días en que el cansancio me está ganando, en que resolver los problemas, que salen y salen y no terminan parece una tarea sin ningún sentido. Estoy ya tan cansada, tan desanimada. Mi caracter ya no aguanta muchas más pruebas. Me sorprendo de mi capacidad de seguir haciendo las cosas, a pesar de todo, porque por años he sido constante sin importar lo que suceda. Pero ya ese mantenerse constante, está acabando conmigo. Dice el I Ching que no puede mantenerse indefinidamente una restricción amarga. Hoy no podría estar más de acuerdo. Me vendría bien un poco de tranquilidad, un descanso, finalmente.

el 11 de septiembre no cambió el mundo

Esta mañana, leyendo en El Espectador la serie sobre los Mayas, confieso que no leí mucho. El autor decía como la evidencia de que cambiaba el tiempo es que el 11 de septiembre cambió el mundo. No entiendo porque la gente repite esto como una cotorra: el 11 de septiembre no cambió el mundo. Cambió a EEUU, pero no al mundo*. Recuerdo perfectamente el 11 de septiembre. Unos meses antes había terminado una relación con alguien a quien quería mucho, y aún estaba triste. Ese mes en particular, el negocio no estaba muy bien y tenía problemas de plata. Vi, como todo el mundo, las torres quemándose en CNN. Y recuerdo un amigo consternado que me decía, pero se acabó el mundo, las torres se están quemando. Sinceramente lo miré y le dije, pues yo igual tengo que pagar el arriendo mañana y no tengo con qué. Eso no va a cambiar porque las torres se estén quemando. Y la verdad, así fue. Viendo en perspectiva, después de estos años, creo que el único efecto en mi vida del 11 de septiembre fue que...